El carmesí de alizarina es el pigmento rojo carmesí sintético más antiguo. Es un pigmento lacado que, aplicado con la concentración adecuada y protegido de la luz solar directa, dura décadas. Pintar con alizarina es un verdadero placer; la profundidad y singularidad de su color resultan estimulantes. Este hermoso pigmento rojo azulado, perteneciente a la familia de los pigmentos colorantes, forma parte de la paleta básica de la gran mayoría de los artistas. De valor intenso y oscuro, el carmesí de alizarina se mezcla fácilmente con la mayoría de los pigmentos para crear mezclas oscuras y neutros cálidos. La combinación de aureolina (amarillo cobalto) y azul ultramar francés con alizarina produce una sorprendente gama de colores que abarcan desde la siena tostada y el ocre hasta el gris de Payne, mientras que la mezcla de carmesí de alizarina con azul ultramar francés crea un púrpura intenso.





