Recientemente me inspiraron las hermosas y vibrantes flores de waratah, originarias de Australia. Disfruta de este proceso paso a paso para recrear mi interpretación de esta flor de colores asombrosos.

Mi paleta:

Dibuja a grandes rasgos el contorno de la flor con lápiz sobre papel de acuarela, y luego aplica los colores de fondo y de sombra para la primera capa.

¡Empieza a incorporar el color local, manteniéndolo lo más suelto posible durante el mayor tiempo posible!

Deja que el medio haga su magia; no intentes controlarlo demasiado. Deja que la pintura se mezcle y combine con sus compañeras.

Recorta algunas formas de plantilla en plástico para plantillas o película transparente para crear las zonas más claras de los estambres.

Utilice una esponja marina húmeda o una toalla de papel para levantar y limpiar la plantilla en las áreas donde desee recuperar algo de luz.

Refuerza el diseño con tonos oscuros: crea un patrón de luces y sombras que guíe la mirada a través del cuadro.

Mantente abierto a las necesidades de tu pintura y piensa en cómo puedes avanzar la obra hacia la siguiente etapa de resolución.