Pintada con una paleta limitada de tan solo tres colores, esta bonita hoja de rosa tiene mucha personalidad gracias a sus sutiles tonalidades de verde, rosa y amarillo.
Si se utilizan con criterio, estos tres colores pueden crear muchos tonos que se pueden ver en la naturaleza, desde rosas suaves y naranjas brillantes hasta verdes más naturales y tonos tierra.
- Humedezca su boceto de hoja con agua limpia y luego añada un poco de Hansa Yellow Light.
- Añade toques de turquesa ftalocianina al amarillo para crear un verde cálido y fresco. Varía su ubicación según la luz y la sombra que percibas en la hoja.
- Mantén los bordes exteriores claramente aserrados, lo que le da a la hoja de rosa su aspecto característico.
- Aplica una mayor densidad de turquesa y disfruta viendo cómo se extiende por las zonas húmedas. ¡Es muy divertido dejar que los colores se mezclen en el papel!
- Mientras la pintura aún esté húmeda, añade puntos de amarillo y observa cómo repelen el pigmento de la capa inferior. ¡Algunos pigmentos tienen una energía increíble que nos inspira!
- Crea tonos más oscuros poco a poco con el turquesa. Mantén las pinceladas sueltas y espontáneas; el contorno de la hoja es una guía general, pero no te centres demasiado en los detalles.
- Mientras aún esté húmedo, aplica un poco de Rosa de Quinacridona en la punta superior de la hoja y observa cómo interactúa con el color turquesa.
- Oscurezca ambos lados del tallo en el centro. La mezcla de rosa y turquesa crea un hermoso marrón oscuro que sirve para este y otros detalles.
- Pinta el tallo con rosa quinacridona.
- Utiliza un pincel limpio y húmedo para trazar líneas finas sobre la hoja y crear patrones de nervaduras mientras la pintura aún esté húmeda.
- Acentúa otras zonas con un toque de marrón oscuro según se desee para dar dimensión.





