Sin importar el clima, me encanta viajar, sobre todo para poder dibujar y pintar al aire libre. Aquí les comparto algunas ideas sobre cómo preparo mi paleta para viajar.
Arriba pueden ver cómo organizo mis opciones de color de pintura. Al crear un pequeño diagrama de paleta, asegúrense de que los colores estén ordenados de la forma que les resulte más lógica. Además de escribir los nombres de los colores, también recomiendo anotar los números de los pigmentos utilizados para elaborar la pintura. Esto resulta útil cuando se desean crear nuevas mezclas. Estos son mis colores favoritos para viajar:
Amarillo azoico de níquel
Hansa Amarillo Mediano
Oro de quinacridona
Amarillo permanente profundo
Escarlata antraquinoide
Carmesí de alizarina permanente
Rosa de quinacridona
Violeta ultramar
Tono azul verdoso ftalocianina
Ultramar francés
Azul de cobalto
Tonalidad azul manganeso
turquesa ftalocianina
Azul verdoso cobalto
Tono azul verdoso ftalo
Siena de quinacridona
Siena tostada italiana
Óxido rojo transparente
Negro lunar

Utilice una paleta de plástico con tapa plegable. Primero, límpiela ligeramente con un abrasivo suave, como bicarbonato de sodio. Esto elimina la superficie resbaladiza de la zona de mezcla y cualquier residuo del proceso de fabricación. Asegúrese de enjuagar y secar bien. Aquí puede ver lo bien que se mezcla la pintura gracias a esta preparación.
Lleno cada compartimento con pintura de mi selección de tubos. No pongas pequeñas gotas de pintura; ¡llénalos bien! Si se derrama un poco de pintura, con el tiempo se saldrá. Sostén el tubo sobre el extremo más profundo del compartimento y luego vuelve hacia el extremo menos profundo mientras lo aprietas.

Deja la paleta abierta durante uno o dos días (más tiempo en climas húmedos). Cuando la pintura se haya secado y ya no esté pegajosa, humedece tu pulgar y presiona en el centro de cada cavidad, como se muestra arriba. Esto crea una pequeña hendidura para el agua. Cuando estés listo para pintar, simplemente rocía ligeramente las cavidades con un pulverizador de agua fino.
Viajo con frecuencia para dar clases y pintar. No quiero llegar y descubrir que mis materiales de arte han desaparecido sin mí, así que siempre llevo mi paleta (no los tubos) en mi equipaje de mano, junto con mis pinceles. Hasta ahora no he tenido ningún problema con la seguridad del aeropuerto.
Asegúrate de añadir pintura fresca a tu paleta unos días antes de partir y déjala secar al aire para que se solidifique. En cuanto llego a mi destino, rocío los compartimentos de pintura con agua fresca, coloco una esponja pequeña dentro y cierro la paleta durante la noche. Al día siguiente, las pinturas están frescas y vibrantes de nuevo.
¡Ahora… sal ahí fuera y pinta!





