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Nicola Donato

“Para mí, el arte, y la acuarela en particular, son una práctica diaria. Pinto tanto en el estudio como al aire libre, porque mi relación directa con la realidad es una parte fundamental de mi proceso creativo.”.

A lo largo de los años, he desarrollado una investigación artística personal centrada principalmente en el paisaje urbano, el movimiento y la energía de una escena. He realizado varias exposiciones individuales y participado en numerosas exposiciones colectivas.

Soy miembro de la asociación cultural de acuarelistas Acquafirenze, y en 2023 fundé Acquapisa, un grupo con el que organizo salidas de dibujo urbano y actividades relacionadas con el mundo de la acuarela. Esta experiencia me permite mantener una relación directa con el territorio y con la gente, y compartir una práctica que considero, ante todo, una forma de observación.

Además de mi práctica artística, también imparto clases de acuarela, tanto presenciales como en línea. Para mí, la enseñanza es una extensión natural de mi investigación artística: significa compartir no solo herramientas y técnicas, sino sobre todo una forma de mirar, de elegir qué observar y de transformar lo que vemos en una imagen.

Mi investigación artística surge de mi interés por el dinamismo de las escenas y las acciones. Me atrae la ciudad cuando está viva y en constante transformación: la gente, la arquitectura, los vehículos, las formas superpuestas, el movimiento y todos esos elementos que crean la complejidad de la vida cotidiana.

En este sentido, siento una conexión con ciertas ideas asociadas al Futurismo, en particular con su interés por el movimiento, la energía y la representación de la realidad como algo en constante evolución.

Pero mi investigación no se basa únicamente en la pintura. La música también desempeña un papel importante. Creo que cada lugar tiene su propio sonido, su propio ritmo. Una calle, una plaza, un paisaje urbano, todos poseen su propia musicalidad, y a través de la acuarela intento traducir esa percepción en color y gesto.

La acuarela, con su transparencia, inmediatez e imprevisibilidad, es para mí un medio particularmente poderoso para este tipo de investigación. A través de capas de color, gestos y las cualidades físicas del medio, intento transmitir no solo lo que veo, sino también la energía y la atmósfera de un lugar.

Mi forma de trabajar oscila constantemente entre el control y la libertad. Permito que la acuarela conserve un elemento de imprevisibilidad, al tiempo que intervengo para guiar lo que sucede en el papel. Me interesa especialmente esta tensión: partir de una realidad compleja, dinámica y a menudo caótica, y buscar gradualmente un sentido de equilibrio.

En definitiva, cuando pinto un lugar, no me limito a representarlo.

Intento capturar su ritmo, su energía y su atmósfera.

Me interesa ese punto donde el paisaje sigue siendo reconocible, pero comienza a transformarse en una percepción más personal. Es ahí donde el color se convierte en movimiento, el gesto en ritmo y la acuarela en, en cierto modo, el sonido del lugar que observo.”